La importancia de proteger los derechos de Propiedad Industrial

2 febrero, 2017
Por Ana Lorente
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  • Propiedad Industrial

La Propiedad Industrial es un elemento esencial y constante en la realidad que nos rodea. Todo aquello que utilizamos en nuestra vida cotidiana es el resultado de grandes o pequeñas innovaciones de todo tipo, como por ejemplo las mejoras y las nuevas funcionalidades que hacen que determinados productos tengan la apariencia que tienen hoy o funcionen de la manera en que lo hace.

Además, para poder asegurar el desarrollo tecnológico, industrial y comercial de un país resulta esencial una adecuada y efectiva protección de las invenciones. En este sentido, la Propiedad Industrial se dirige a proteger los inventos y las creaciones y garantiza al inventor o a la empresa innovadora la explotación monopolística de su invento. En definitiva, que el proceso de innovación es un proceso empresarial vinculado al mercado que mejora la competitividad y que necesita de protección.

La propiedad industrial fortalece el sistema empresarial, otorga beneficios económicos a quien hace uso de sus derechos, y permite la planificación y ejecución de políticas de crecimiento industrial. Según informe elaborado por la Oficina de la Propiedad Intelectual de la UE (EUIPO)y la Oficina Europea de Patentes (EPO), la propiedad intelectual (término que englobaría la propiedad industrial y derechos de autor) crea el 40% del empleo en la Unión Europea.

Dentro de este ámbito, las marcas contribuyen con un 30% del empleo total; los dibujos y modelos con el 18%; las patentes con el 17% y los derechos de autor con el 7%.

Asimismo durante la reciente crisis económica se demostró que las empresas que invierten en I+D soportaron mucho mejor la misma.

No obstante, la protección de los derechos de Propiedad Intelectual, tiende a ser considerada por la sociedad en general una carga, algo de carácter secundario y no algo que verdaderamente genera valor, cuando en realidad es una de las herramientas fundamentales de innovación y crecimiento para el negocio. Es más, se reconoce como el activo más importante que poseen muchas de las empresas más grandes y poderosas, algo que debería ser considerado la clave de su dominio y de su rentabilidad. En muchas ocasiones, es el objetivo preponderante en las fusiones y adquisiciones.

Las economías demandan cada vez con más fuerza nuevos productos y servicios, y solo aquellas empresas capaces de impulsar una cultura de la innovación, creatividad e imagen protegidas podrán salir reforzadas en este proceso.

Acerca de

Apasionada por la innovación y el emprendimiento, desde 1994 ha centrado su experiencia en el mundo de la propiedad industrial e intelectual. Es Abogado, Agente Oficial de la Propiedad Industrial y especialista en Negocios de la Nueva Economía por la Universidad Politécnica de Madrid.

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